Aunque no se revelaron los motivos oficiales del relevo, informes de medios de comunicación aseguran que la furia contra el funcionario se desató por lo dicho en la sesión del 13 de febrero en el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes,de mayoría demócrata.

Según los informes, Shelby Pierson, asistente de Maguire, dijo a los legisladores que Rusia se estaba entrometiendo una vez más en las elecciones estadounidenses para favorecer al presidente, quien ya cargaba con acusaciones de injerencia favorable de Moscú en los comicios de 2016.

Más exactamente, el presidente estaba molesto porque en esa reunión también estaba Adam Schiff, el legislador demócrata que comandó la investigación que llevó a Trump a ser acusado por abuso de poder y obstrucción a la labor del Congreso en el proceso de juicio político, según The New York Times.

A raíz de esto, el presidente reprendió a Maguire en una discusión en la Oficina Oval la semana pasada, hablando de “deslealtad” de su personal, informó el Washington Post, medio según el cual ese enojo fue el “catalizador” para la marginación de Maguire.

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Trump fue acusado en diciembre de haber intentado forzar a Ucrania a investigar al que entonces era su principal rival para las elecciones de 2020, el exvicepresidente Joe Biden, para sacar rédito político. Para ello habría retenido ayuda militar considerada vital para la exrepública soviética en su guerra con Rusia.

El congresista demócrata Bennie Thompson dijo que al despedir a Maguire sobre la sesión informativa “el presidente no solo se niega a defenderse de la interferencia extranjera, sino que la está invitando” a concretarse.

La Casa Blanca insistió este jueves que el nuevo jefe de la inteligencia estadounidense, el partidario del presidente Trump Richard Grenell, realizará su trabajo de forma imparcial, ante la indignación de los demócratas que protestaron por su nombramiento en ese puesto clave.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.