“Instamos a todos los países involucrados en la situación venezolana a apoyar el inicio del proceso político a través de negociaciones de las principales fuerzas de este país, sin imponer demandas de ultimátum al gobierno venezolano”, señaló en un comunicado el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores.

“Por nuestra parte estamos dispuestos a proporcionar la asistencia necesaria para dicho diálogo si así lo solicitan los participantes”, agregó el departamento que dirige Serguéi Lavrov.

Al mismo tiempo, Moscú volvió a expresar su “rechazo categórico a cualquier idea que permita la posibilidad de una intervención externa por la fuerza en los asuntos de este país amigo”.

Rusia es, junto a China y Turquía, fiel aliado del gobierno de Maduro frente a EE. UU. y la mayoría de los países europeos.

Este sábado el Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega informó que los representantes del gobierno de Nicolás Maduro y de la oposición regresarán a Oslo esta semana, después de los encuentros preliminares que tuvieron lugar en días previos para entablar un diálogo político entre ambas partes.

Venezuela vive un pico de tensión política desde enero pasado, cuando Maduro juró un nuevo mandato de seis años tras ganar unas elecciones que fueron tachadas de fraudulentas por la oposición.

En respuesta, el jefe del Parlamento y líder de la oposición, Juan Guaidó, se proclamó como presidente interino y recibió el apoyo y reconocimiento de más de 50 países.

El pasado 17 de mayo las autoridades noruegas confirmaron su papel mediador en una fase inicial para entablar un diálogo político entre el Gobierno venezolano y la oposición.