Roman, de 44 años de edad, regresó a su vivienda, luego de un largo de día de trabajo, con su hijo, cuando este se percató y le dijo que la puerta trasera estaba abierta, publica la cadena NBC.

Asustado de que le hubieran robado algunas de sus pertenencias empezó a revisar habitación por habitación a ver si faltaba algo. Para su sorpresa, casi toda la casa fue limpiada, menos la cocina, explica ese medio.

La cama de su hijo, que no la tendió antes de salir a su colegio, estaba hecha y todos los juguetes que habían quedado desordenados, estaban en su lugar. Además, por toda la vivienda se podía oler a productos de limpieza y las alfombras habían sido barridas con aspiradora, detalla la cadena estadounidense.

Incluso un rollo de papel en el baño del cuarto de Nate Roman estaba decorado con un ‘origami’ en forma de rosa.

Todo le pareció muy raro a este hombre, quien pensó que alguien podría estar todavía en su casa y por eso se comunicó con la policía. Sin embargo, los oficiales que atendieron su llamado no consiguieron ninguna pista sobre un posible sospechoso. Por su parte, Roman lanzó la hipótesis de  que los “intrusos” podrían haber sido empleados de una empresa de limpieza a domicilio que se equivocó de dirección, finaliza NBC.