A pesar de eso, el portal South China Morning Post, que cita a los medios surcoreanos Chosun y la agencia Yonhap, dice que la esperada cumbre será en Singapur.

De ser verdad, el lugar elegido sería una sorpresa, ya que Trump había expresado su deseo de que el encuentro ocurriera en la Zona Desmilitarizada, en la frontera de las dos Coreas, donde Kim se reunió con su homólogo surcoreano, Moon Jae-in, hace casi 2 semanas.

Además, antes se había especulado con otros escenarios para el encuentro, como Japón, China, Corea del Sur, la sede de las Naciones Unidas (en Ginebra o en Nueva York), y hasta las capitales de Estados Unidos y Corea del Norte, Washington y Pyongyang, respectivamente.

El artículo continúa abajo

El ‘Morning Post’ cita la opinión de algunos expertos en la materia que, además de ver a Singapur con altas probabilidades de recibir a los mandatarios, creen que Mongolia podría finalmente imponerse, y mencionan la facilidad de Kim de transportarse en un tren a prueba de balas -tal y como lo hizo para visitar China- para llegar allí como una de las ventajas.

Según el citado portal chino, la elección de Singapur como sede de la reunión haría que el encuentro se retrasara algunas semanas, desde finales de mayo hasta la tercera semana de junio, después de la cumbre en Canadá del grupo del G7, del que hacen parte Estados Unidos y Japón.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.