“Cuando me preguntan cómo está la política en el mundo, digo que miren dónde hay guerras. Ahí está la derrota de la política”, explicó en la sede de la red ‘Scholas Occurrentes’ en el barrio romano de Trastevere ante la pregunta de un joven.

El papa, con mascarilla, participó en este acto para celebrar que la fundación ‘Scholas Occurrentes’ ya está presente en los 5 continentes tras la inauguración de un nuevo centro en Sídney (Australia). También se han estrenado en Valencia y en la capital estadounidense, Washington.

Ante él estuvo un grupo de jóvenes de todo el mundo que habían participado en unas jornadas la pasada semana bajo el lema “Soñar juntos el camino hacia un futuro mejor”, y presentaron sus conclusiones al papa, expresando su pesimismo por el funcionamiento de la política y su deseo de impulsar una nueva por el “bien común”.

El pontífice respondió a su inquietud y explicó que la política es un camino para “llegar a la unidad”.

Una política que no es capaz de dialogar para evitar una guerra está derrotada, acabada, ha perdido su vocación de unidad y de armonía, también con opiniones diferentes. El debate es clave en la política, los parlamentos son clave, pero siempre teniendo en mente que la unidad es superior al conflicto”, apuntó.

Otro aspecto es “la honorabilidad” de una nación, algo que el papa valora en función de si vende armas para la guerra, si se enriquece “vendiendo armas para que otros se maten”, explicó. Y agregó: “Así sabremos si una nación es moralmente sana”.

En este sentido, tuvo palabras para su clero: “Lo digo sinceramente, me duele el corazón cuando veo a algunos sacerdotes que bendicen las armas, instrumentos de muerte”.

En diferentes partes del mundo se ha visto a algunos sacerdotes bendiciendo armas. Esta imagen también ha ocurrido en Colombia y una de las más recientes fue tendencia en julio de 2020. Cientos de personas, incluidos periodistas y caricaturistas, la compartieron en aquel momento en Twitter.