Los camiones y los buses pagan por su parte 100 libras diarias (407.000 pesos), mientras que los taxis están exentos de esta tasa impuesta en una zona central de la capital británica que a partir de octubre de 2021 se extenderá a toda la ciudad.

El objetivo es “disminuir las emisiones tóxicas y hacer el aire de Londres más sano para millones de personas”, explicó en Twitter Sadiq Khan, alcalde laborista de la capital, una de las ciudades más contaminadas de Europa.

Según Khan, los londinenses “viven en una región donde se superan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud relativas a las partículas tóxicas más peligrosas” y miles de ellos “mueren cada año de forma prematura debido a una larga exposición a la polución del aire”.

Esta nueva tasa se agrega al peaje urbano, conocido como ‘congestion charge (cobro por congestión)’, de 11,50 libras (46.800 pesos) que desde 2003 pagan los carros que circulan por el centro de Londres de 7 a.m. a 6 p.m., de lunes a viernes, una medida del exalcalde laborista Ken Livingstone para luchar contra los trancones.

Si no pagan la nueva tasa, los automovilistas pueden recibir una multa de 160 libras (652.000 pesos) y los conductores de camión de hasta 1.000 libras (más de 4 millones de pesos).