En el Reino Unido se han presentado casi 4.000 quejas de empleados que dicen que pudiendo trabajar desde sus casas en tiempos de pandemia, sus jefes los han obligado a regresar a la oficina, publica la BBC.

El medio señala que de esas 4.000 quejas, las autoridades de salud (HSE) exigieron el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad en 81 de los casos presentados. Las autoridades sospechan que hay muchas más quejas, pero los empleados no se atreven a hacerlas por temor a represalias de sus jefes, que no ha sido el caso de Jane, ya que la mujer sigue trabajando con el mismo empleador, pero desde su casa, luego de contagiarse en diciembre pasado.

La HSE ha seguido investigando más casos de infectados de coronavirus como el de Jane, pero el gobierno de Boris Johnson aún no se decide a emitir una orden a las empresas privadas para que hagan ir a trabajar únicamente a aquellos empleados que desempeñen un trabajo esencial, que requiera su presencia en el sitio laboral.

Otra persona, un hombre, citada por la nota de la BBC dice que su trabajo como instalador de medidores eléctricos en las casas se queja de que muchas de las instalaciones son en interiores de viviendas en las que hay muchas personas, y que su estadía en dichos lugares se prolonga durante varias horas al día, en ambientes cerrados, lo que aumenta el riesgo de contagio, una situación que se agrava porque al hombre su empresa no le suministra elementos de bioprotección de calidad.

Steve, otro de los entrevistados, dijo que en su sitio de trabajo no se observaban las medidas de distanciamiento, y cuando se quejó, la gerencia no hizo nada en ese sentido.

El denominador común de los empleados que se atreven a denunciar es que creen que las autoridades británicas no están haciendo lo suficiente para proteger a la población trabajadora.

El siguiente video muestra algunas recomendaciones para disminuir el riesgo de contagiarse con COVID-19: