Esta cifra es “profundamente preocupante”, señaló la TSA en un comunicado publicado este miércoles.

Llevar un arma por un punto de control en Estados Unidos está penado por las leyes estadounidenses y puede ser castigado con multas de hasta 13.000 dólares. Las armas pueden, sin embargo, ser transportadas en el equipaje facturado, si el propietario sigue un protocolo.

Según la TSA, de las 4.432 armas confiscadas por sus agentes en los equipajes de mano o en los pasajeros, un número que representa un aumento de 5 % respecto al 2018 y el mayor en 18 años.

Lo más preocupante, dijo la TSA , es que el 87 % de las armas estaban cargadas.

El incremento continuo del número de armas de fuego que los viajeros traen a los puntos de control de los aeropuertos es profundamente preocupante“, dijo el jefe de la TSA, David Pekoske.

Los decomisos tuvieron lugar en 278 aeropuertos a lo ancho de Estados Unidos. El mayor número de armas confiscadas ocurrió en Atlanta (323), Dallas/Fort Worth (217) y Denver (140).

En julio, agentes de TSA en Baltimore decomisaron un lanzador de misiles que su dueño, un miembro del ejército estadounidense, quería llevar de regreso como un recuerdo de Kuwait. El arma no funcionaba, dijo la agencia.