El portavoz del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, David Lapan, aseguró que la nueva orden no afectaría a las personas con permiso de residencia permanente o que tengan un visado válido al momento de la firma del nuevo decreto, informó este domingo The New York Times.

De igual manera, se levantaría la restricción de ingreso a los ciudadanos iraquíes después de una gestión diplomática que involucró al secretario de Estado, Rex W. Tillerson, y al gobierno del presidente de Irak, Fuad Masum.

El Departamento de Seguridad Nacional ve a Irak como un aliado valioso en la lucha con el grupo Estado Islámico con el que mantiene fuertes combates en Mosul, ciudad del norte del país, indicó el diario neoyorkino.

Además, con el decreto anterior, cuyos efectos fueron suspendidos por dos tribunales federales, se les había cerrado la puerta a exagentes de inteligencia iraquíes que buscaban llegar a los Estados Unidos.

Sin embargo, la restricción temporal (se desconoce por cuántos días) se mantiene sobre refugiados de países como Siria, Sudán, Irán, Somalia, Libia y Yemen que, según Lapan, no tienen sistemas de depuración que garanticen que personas con posibles vínculos con actividades terroristas puedan ingresar al país para hacer daño.

Por otra parte, agrega Money, la nueva orden ejecutiva es estricta para quienes buscan una visa tipo H1B o de trabajo porque ordena al Departamento de Servicios de Inmigración y Ciudadanía (Uscis, por sus siglas en inglés) suspender a partir del 3 de abril el trámite rápido de este tipo de visados.

Las empresas que necesiten gestionar esta autorización tendrán que pagar una prima de 1.225 dólares.

Pagar por esta opción asegura que el Departamento de Servicios de Inmigración y Ciudadanía responde a la petición dentro de los 15 días, de lo contrario el costo es reembolsado”, señaló ese medio.

The New York Times considera que el nuevo decreto busca congraciarse con los tribunales federales que fallaron en contra de la primera orden ejecutiva del presidente Donald Trump, pero “es probable que desencadene demandas judiciales similares”.

Tampoco se descarta que esta nueva orden sea la respuesta estratégica para desviar la atención sobre el escándalo que enfrenta el alto consejero de Seguridad Nacional Michael Flynn a quien señalan de haberse reunido con un diplomático ruso antes de que Trump ganara las elecciones.