En su escrito, el pequeño, oriundo de Falls Church, estado de Virginia, le dijo al presidente que sería “un honor” cortar el césped del Jardín de las Rosas, de la Casa Blanca. Además, le contó que suele prestarles ese servicio a sus vecinos y que, pese a que habitualmente cobra 8 dólares por hacer la labor, esta vez estaba dispuesto a no cobrar nada. Y agregó:

“A pesar de que solo tengo 10 años, me gustaría mostrarle a la nación para qué esta lista la gente joven como yo”.

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El asunto, lejos de ser presentado como una cuestión sin importancia, fue comunicado con toda la seriedad por Sarah Sanders, la secretaria de prensa de la residencia presidencial esta semana. En ella, anunció que Frank podría cortar el césped de un jardín de la Casa Blanca este viernes en la mañana. Y así pasó.

Este video (en inglés) muestra el momento en el que Sanders hace el anuncio:

Y este otro muestra el momento en el que Trump acompaña al niño y celebra su labor:

Según CNN, después de cumplir su deseo, el niño hizo parte de una nueva conferencia de prensa en la propia Casa Blanca. Allí le agradeció a su padre por ayudarle a cumplir su sueño, al presidente Trump, a la secretaria Sanders, y a “otra gente” que estaba en el estrado.

Varios trabajadores de la Casa Blanca compartieron imágenes del curioso encuentro entre el presidente y Frank:

Newsweek agrega que no se sabe exactamente qué se dijeron el niño y el presidente cuando se encontraron. De hecho, Frank aseguró que no esperaba encontrarse con Trump. Tal vez por eso, según dijo, no tenía nada especial para preguntarle al mandatario estadounidense.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.