De acuerdo con la investigación, la presencia del H2O se encuentra en la superficie soleada de la Luna. Igualmente, señaló que la superficie total de agua en el satélite abarcaría los 40.000 metros cuadrados, en las llamadas trampas frías.

Nature Astronomy, además, indicó que estos hallazgos fueron descubiertos con la ayuda del observatorio SOFIA, el telescopio infrarrojo aerotransportado más grande que existe actualmente en el mundo.

Aunque todavía es muy pronto para determinar si esa agua se puede utilizar, la NASA aseguró que este descubrimiento es bastante importante para la humanidad. “Conocer esto es clave para nuestros planes de exploración”, recalcó Jim Bridenstine, director de la agencia espacial.

Paul Hertz, encargado de la división de Astrofísica de la NASA, manifestó que es fundamental saber todo lo posible sobre el agua en el satélite de cara al programa Artemisa, que esperan ponerlo en marcha en 2020.

Con esta misión, la agencia espacial estadounidense pretende mandar a una mujer y un hombre a la luna, y establecer una presencia humana estable para finales de la década, como punto previo a la exploración de Marte.

El funcionario, quien destacó que el H2O podría estar distribuida por toda la superficie lunar y no solo en zonas sombrías cercanas a los polos, finalmente indicó que este recurso podría transformarse en oxígeno y combustible, los cuales también son muy valiosos.