En el siniestro vial de este jueves, 23 personas resultaron heridas. El director general de transporte por carretera de la provincia de Golestán, Mehdi Miqaní, informó de que el autobús sufrió un fallo técnico en los frenos y se precipitó a un valle.

El autobús, de la marca Scania, circulaba por la carretera de Firuzkuh y cubría la ruta entre Teherán y Gonbade Kavus, en Golestán, detalló Miqaní, citado por la agencia oficial IRNA.

Médicos forenses de la provincia de Mazandarán, donde se registró el siniestro, están identificando a los fallecidos.

Entre las víctimas mortales figura el conductor del vehículo y hay asimismo al menos nueve mujeres, una de ellas embarazada.

Los accidentes de tráfico son muy habituales en Irán, donde la tasa de mortalidad en carretera es una de las más elevadas del mundo, con una media de 20.000 fallecidos al año.

Muchos de los siniestros se deben al deficiente estado de los vehículos y al escaso cumplimiento de las normas de tráfico por parte de los conductores.