La situación inquieta a las autoridades chinas, en momentos en que millones de sus conciudadanos se aprestan a viajar para celebrar el Año Nuevo Lunar.

Esto también hizo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) convocara la reunión de un comité de emergencia para discutir la propagación de este virus. El grupo se encontrará en Ginebra el miércoles para decidir si clasifica el brote como “una emergencia de salud pública de alcance internacional”, una designación que únicamente suele emplearse cuando se trata de epidemias muy graves.

Wuhan tiene 11 millones de habitantes y sirve como un importante centro de transporte, incluso durante el feriado anual del Año Nuevo Lunar que comenzará esta semana y durante el cual cientos de millones de chinos viajan para visitar a sus familiares.

Autoridades sanitarias chinas anunciaron el martes que la última víctima mortal era un hombre de 89 años, pero los infectados ya son por lo menos 218 en ese país.

Más de un mes después de su aparición, en un mercado de la ciudad de Wuhan. En ese lugar se han diagnosticado 198 casos, pero este lunes, por primera vez, se dieron a conocer casos en otras partes de China: cinco en Pekín y 14 en Cantón, enfrente de Hong Kong. También hay siete casos sospechosos en Shanghái y en cuatro provincia y regiones del este, sur y sudoeste del país.

Se cree que un mercado de mariscos es el centro del brote en la ciudad de Wuhan, pero las autoridades de salud informaron que identificaron pacientes que no tenían antecedentes de contacto con ese centro comercial.

El virus ya reportó casos en otros tres países asiáticos: Japón, Corea del Sur y Tailandia, mientras que, en Australia, la red ABC informó que un hombre que viajó recientemente a China y exhibía síntomas de la enfermedad era mantenido aislado en su residencia en la ciudad de Brisbane, aguardando los resultados de exámenes.

Zhong Nanshan, renombrado científico de la Comisión Nacional de Salud, confirmó a la televisión estatal CCTV que es posible la “transmisión de humano a humano”, acrecentando la preocupación por su propagación.

Zhong había ayudado a evaluar la magnitud de la epidemia de Sras entre 2002 y 2003. Según la Organización Mundial de la Salud, de un total de 8.096 casos, 774 habían muerto en todo el mundo, 349 en China continental y 299 en Hong Kong.

Los científicos del Centro MRC para el Análisis Global de Enfermedades Infecciosas en el Imperial College de Londres advirtieron en un artículo publicado el viernes que el número de casos probablemente se acercaría a 1.700, muy por encima del número anunciado oficialmente.

Autoridades de Estados Unidos, Corea del Sur y Tailandia, entre otras, anunciaron el aumento en los controles a los visitantes provenientes de las regiones chinas afectadas.