Desde la campaña presidencial, el mandatario manifestó que no utilizaría en ningún momento el avión debido a que lo considera un “insulto”, con respecto a la pobreza que se vive en el país latinoamericano.

“Yo me veo pequeño pero no estoy acomplejado. Soy republicano, el poder es humildad. Estos parecían reyes, miren los lujos que se daban… Compra tu boleto. Hagamos historia “, aseguró López Obrador en un video publicado en su cuenta oficial de Twitter.

El mandatario, igualmente, enfatizó que todo el dinero que se recaude se va a invertir en equipos médicos y en las principales necesidades del pueblo. El gobierno mexicano espera obtener unos 3.000 millones de pesos (136 millones de dólares) de la venta de los boletos.

En su más reciente informe sobre la rifa, que es simbólica, la Lotería Nacional dijo que se han vendido poco más de 2 millones de cachitos (billetes), equivalente al 33,7 % de los tiquetes disponibles.

En paralelo al sorteo, la administración de López Obrador ha intentado vender el avión, que está valorado por la ONU en 130 millones de dólares, pero hasta el momento no ha hallado un comprador.

Durante el proceso de venta, asesorado por un comité de las Naciones Unidas, el gobierno de México ha recibido cerca 42 propuestas de potenciales compradores, pero solo ha considerado dos.