Presentada ante la Corte Superior de California, la demanda reclama 10.000 millones de dólares en daños alegando que en 2019 McDonald’s gastó unos 1.600 millones en anuncios de televisión en Estados Unidos, pero solo el 0,31 % en medios de propiedad negra.

La acción fue presentada por dos compañías propiedad del magnate Byron Allen: Entertainment Studios Networks Inc. y Weather Group LLC, que no aclaran de dónde surge la suma de USD 1.600 millones.

La querella es parte de una campaña de Allen para lograr que las principales corporaciones estadounidenses gasten más dinero en publicidad en los medios propiedad de afroestadounidense. “Se trata de la inclusión económica de las empresas de propiedad de afroamericanos en la economía estadounidense”, dijo Allen en un comunicado.

“McDonald’s toma miles de millones de los consumidores afroestadounidenses y no les devuelve casi nada. El mayor déficit comercial de Estados Unidos es entre las corporaciones blancas y negras, y McDonald’s es culpable de perpetuar esta disparidad”, agregó.

Un portavoz de McDonald’s dijo al diario The Wall Street Journal que analizará la demanda. La compañía había anunciado más temprano este jueves que duplicará el dinero que gasta en publicidad en medios propiedad de negros, hispanos, mujeres y otros grupos subrepresentados durante los próximos cuatro años.

No es la primera vez que relacionan a McDonald’s con discriminación. El año pasado, unos 50 expropietarios de sus franquicias, todos de raza negra, dijeron que se les adjudicaron locales con peor rendimiento que otros.

McDonald’s “pone a los franquiciados negros en lugares condenados al fracaso, con bajos volúmenes de ventas y altos costos operativos, lo que continuamente resulta en menores ganancias o en pérdidas”, decía una demanda interpuesta en ese entonces.