Sí, estamos en un combate, máxima moral en ese combate para desarmar a cualquier traidor, a cualquier golpista“, dijo Maduro en un acto con miles de soldados, transmitido por televisión, en el que el alto mando militar le reiteró su lealtad.

Repitiendo la consigna “leales siempre, traidores nunca“, el socialista señaló que no debe haber temor frente a la obligación de desarmar las conspiraciones de la oposición y Estados Unidos.

“Nadie puede tener miedo, es la hora de defender el derecho a la paz“, afirmó en la ceremonia en la que -según el gobierno- estaban presentes 4.500 efectivos.

“Ha llegado la hora de combatir, ha llegado la hora de dar un ejemplo a la historia y al mundo y decir en Venezuela hay una Fuerza Armada consecuente, leal, cohesionada, unida como nunca antes derrotando intentonas golpistas de traidores que se venden a los dólares de Washington“, añadió Maduro.

El llamado de Maduro llega tras el alzamiento el martes de un reducido grupo de militares, que se apostaron en una autopista de Caracas junto con Guaidó, quien pidió a toda la Fuerza Armada apoyar la sublevación.

Pero la cúpula militar ratificó su adhesión a Maduro y 25 militares que le dieron la espalda a Maduro pidieron asilo en la embajada de Brasil. El también opositor Leopoldo López, liberado por ellos de su prisión domiciliaria, se refugió en la embajada española.