Le acabamos de desmantelar un plan, que dirigía él personalmente, para matarme“, dijo Maduro ante miles de partidarios en Caracas.

No nos temblará el pulso para que estos malandros vayan a la cárcel“, aseguró el mandatario, que tildó de “grupo terrorista” a Voluntad Popular, el partido de Guaidó, reconocido como mandatario encargado por más de 50 países encabezados por Estados Unidos.

Maduro aseguró que fondos venezolanos bloqueados por Washington y entregados al presidente interino financian el complot, que según el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, contemplaba “asesinatos selectivos” y “sabotajes” a servicios públicos.

Más temprano, Rodríguez denunció que la trama incluyó el envío de “sicarios” a Venezuela desde El Salvador, Guatemala y Honduras, con apoyo del presidente colombiano, Iván Duque.

El régimen venezolano señala como “organizador” a Roberto Marrero, jefe de despacho de Guaidó, detenido el pasado jueves por el servicio de inteligencia (Sebín).

Rodríguez difundió capturas de pantalla de supuestas conversaciones en Whatsapp entre Marrero y Guaidó en las que -dijo- se coordinó usar 1.000 millones de dólares en fondos bloqueados para financiar grupos irregulares.

“Le dice el señor Marrero al señor Guaidó: Pídele a Duque, suponemos que se refiere a Iván Duque (…), una ONG para canalizar los fondos”, aseguró el ministro, citando un fragmento que alude a un supuesto compromiso para pagar “sicarios”.

Maduro anunció que un “jefe paramilitar” colombiano fue capturado en Venezuela y que su testimonio aporta “pruebas”. Rodríguez lo identificó como Wilfrido Torres.