Al final, la votación de esa discusión declaró constitucional el juicio y que no tiene reversa. 56 senadores votaron a favor de continuar el proceso ante 44 que votaron en contra.

Jamie Raskin, el principal legislador demócrata que actúa como fiscal en el juicio político contra Donald Trump dijo este martes que tiene pruebas y procedió a exhibir un video para argumentar que el exmandatario incitó la toma del Capitolio.

“No van a escuchar largos sermones de mi parte porque nuestro caso se basa en hechos puros y duros”, afirmó Raskin ante el Senado.

El representante de Maryland rebatió los argumentos de los abogados de Trump respecto a que el exmandatario no debería ser sometido al juicio político porque ya no ejerce el cargo.

“Su argumento es que si uno comete delitos pasibles de destitución en las últimas semanas de gobierno, uno goza de una impunidad constitucional. Uno se sale con la suya”, indicó Raskin.

Para el legislador, no existe una “excepción del mes de enero” a la constitución, en referencia al tradicional traspaso de poder en Estados Unidos en el primer mes del año.

Luego Raskin proyectó un video de 10 minutos de algunos de los incidentes del 6 de enero cuando una multitud de seguidores de Trump tomaron el Capitolio, después de escuchar un discurso donde el entonces presidente los instó a rechazar la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones de noviembre.

La grabación mostró fragmentos de las escenas de caos y las feroces declaraciones de Trump a sus partidarios, reunidos en un mitin en Washington poco antes de que el Congreso sesionara para certificar formalmente la victoria de su rival demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales.

“Luchen como el demonio”, dijo Trump, justo antes de la asonada al templo de la democracia estadounidense.

Así avanza el juicio, en vivo:

Acusado de “incitación a la insurrección”, el exmandatario republicano, que dejó el poder el 20 de enero y reside ahora en Florida, no comparecerá a declarar. Y es muy probable que finalmente sea absuelto por la Cámara Alta, como ya lo fue hace un año.

En una situación sin precedentes, los 100 senadores que actúan como jurados fueron testigos y víctimas del atentado. Después de una oración, tomaron sus lugares para este proceso doblemente histórico.

Es la primera vez que un expresidente estadounidense es sometido a un juicio político. Y el 13 de enero, el magnate inmobiliario se convirtió en el primer inquilino de la Casa Blanca en ser imputado dos veces en la Cámara de Representantes, tras la acusación por presiones a Ucrania para perjudicar a su entonces rival Biden, un proceso del que absuelto el 5 de febrero de 2020.

Efectivos de la Guardia Nacional en los venerables corredores, altas barreras que protegen el Capitolio: las medidas de seguridad sin precedentes este martes recuerdan la violencia y la conmoción causada por el asalto.

La Constitución requiere una mayoría de dos tercios para un veredicto de culpabilidad. Y aunque senadores republicanos han criticado el rol del 45º presidente de Estados Unidos en el violento episodio, parece poco probable que 17 de ellos se unan a los 50 senadores demócratas para condenar a Trump, aún muy popular en la base de su partido.

Una cosa es segura: ambos bandos quieren ir rápido: los republicanos porque no quieren detenerse en un caso que divide a sus filas y los demócratas porque quieren que el Senado pueda volver a centrarse rápidamente en aprobar los nombramientos y proyectos del presidente Joe Biden.

Por eso, una votación final podría tener lugar a principios de la próxima semana.