De acuerdo con el diario The Sun, el terrible suceso ocurrió el pasado viernes 5 de febrero, sobre las 2 de la tarde (hora local), en el barrio residencial de Kitts Green, Birmingham (Inglaterra) y la víctima fue identificada como Keira Ladlow.

Vecinos de Ladlow, de 20 años de edad, aseguraron a ese medio que escucharon sus gritos de desesperación, dolor y auxilio, además de “increíblemente fuertes” ladridos del can.

“Los gritos eran extremadamente fuertes. También se podía escuchar a un perro en la casa ladrando increíblemente fuerte. Era constante. La niña resultó gravemente herida. Fue horrible. Es desgarrador. Su familia está totalmente devastada”, dijo un conocido al rotativo británico.

Abeygail Barrett, familiar de Keira, contó en su cuenta de Facebook que la joven antes tenía un perro pitbull, el cual murió por cáncer y por ello decidió adoptar al que la atacó ferozmente, un bullmastiff.

“A veces los perros son rescatados con buenas intenciones, pero su pasado puede hacerlos trágicamente impredecibles”, expresó Barrett en dicha red social.

Otro vecino contó a The Sun que luego de escuchar los gritos de la joven y de que llegaron las autoridades, vio cómo se llevaban al perro y escuchó que lo van a sacrificar “humanamente”.

Un portavoz de la policía de West Midlands dijo, citado por el medio inglés: “No había nadie más en la propiedad en ese momento, y la familia de la joven entregó al perro. La muerte está siendo tratada como un incidente trágico, pero sin circunstancias sospechosas”.