Jaranwit Harikun, padre del adolescente, lo encontró derrumbado en una silla en la tarde de este lunes 4 de noviembre, informó Daily Mirror citando medios locales.

“Lo llamé por su nombre y dije ‘¡despierta, despierta!’, pero no respondió. Pude ver que estaba muerto”, relató el hombre, según el diario británico.

El medio señaló que para ese momento el escritorio del menor estaba repleto de “cajas de comida para llevar” y, además, había una gaseosa en los pies de Piyawat.

El rotativo añadió que, al revisar el cuerpo del adolescente, los médicos determinaron que había muerto a causa de un derrame cerebral; este se lo atribuyeron a las largas jornadas de juego que Piyawat tenía.

“Mi hijo era inteligente y siempre fue muy bueno en la escuela, pero tenía un gran adicción a los juegos. Traté de advertirle sobre sus incansables horas de juego y el prometió reducirlas, pero fue demasiado tarde: murió antes de tener la oportunidad de cambiar”, comentó el padre, de acuerdo con Daily Mirror.

El hombre agregó que esperaba que su caso sirviera de ejemplo y advertencia para otros padres:

“Deben ser más estrictos con las horas de juego de sus hijos; de lo contrario, podrían terminar como mi hijo”.

Vale la pena recordar que desde mediados del año pasado, la adicción a los videojuegos es considerada un desorden mental. La Organización Mundial de la Salud la incluyó en una lista de enfermedades para que fuera cubierta por los sistemas públicos de salud, así como por los seguros.