El jueves pasado, para celebrar su cumpleaños, Pablo se dirigió hasta Coral Lagoon, en compañía de 2 amigos: uno colombiano y otro mexicano. Todos dieron un salto de 7 metros para disfrutar del agua cristalina de ese lugar, informó El Espectador.

Aunque el panorama era de calma, cuando los 3 salieron a la superficie se encontraron con “remolinos y olas violentas”. Ellos “no vieron ninguna playa, solo una roca saliente del acantilado que bordeaba aquella piscina natural”, indicó el diario.

Los jóvenes nadaron hacia esa roca para luchar por sus vidas; sin embargo, Pablo no logró hacerlo, pese a ser un “excelente nadador”, y las olas se lo llevaron, agregó el mismo medio.

De acuerdo con Times of Malta, la desaparición de los 3 jóvenes se reportó a las 4:35 de la tarde de ese jueves, así que las autoridades comenzaron una “búsqueda exhaustiva”. Las Fuerzas Armadas de Malta encontraron vivos a los amigos de Pablo, mientras que a este lo hallaron muerto poco después.

Rafael Ricardo Orozco, cónsul de Colombia en Roma, fue quien le dio la fatal noticia a la mamá de Pablo. Entre tanto, Education First, la empresa con la que el joven había hecho su viaje a Malta, se comunicó con ella para contarle que haría una “ceremonia religiosa” en honor a su hijo, señaló El Espectador.

El medio colombiano agregó que Misael Muñoz y Ángela Padilla, padres del joven, ahora hacen todo lo posible para traer el cuerpo de su hijo al país.