Un estudio compartido por Psychology Today encontró que las parejas sexualmente satisfechas tienen menos problemas, y la raíz de las muchas discusiones que se pueden dar en el ámbito marital está en la cama.

Cuando el entorno se ve alterado por estrés, depresión, hijos o problemas de convivencia comunes, esto también reduce el deseo sexual de parte y parte, todo repercute en el sexo y la carencia de este puede terminar de alterar todo.

El medio encontró varios casos en donde a pesar de que el líbido de ellas disminuya, su actividad sexual sigue siendo la misma, esto  probablemente significa que tienen sexo por cumplir y no por deseo.

Lo ideal para que las relaciones íntimas no presenten problemas sería que los dos tuvieran intimidad de mutuo acuerdo y no por satisfacer al otro, pero esto es casi imposible de conseguir.

Además, se comprobó que cuando la pareja consigue tener una buena dosis de sexo (satisfactorio) los problemas se solucionan con mayor facilidad.