De acuerdo con el diario El País, el joven violentado tiene 16 años y un juzgado de Vitoria le quitó la custodia a sus padres, luego de que la Ertzaintza, policía del País Vasco, lo rescatara en el momento en que era agredido.

El padre del menor es acusado de un delito de maltrato en el ámbito familiar, pues fue el quien lo azotó con un palo; mientras la madre, de otro de amenazas con arma blanca. Además de perder la custodia, a los originarios de Pakistán también les impusieron una orden de alejamiento, detalla el mismo medio.

Cuando los policías de la Ertzaintza llegaron a la casa de los asiáticos, encontraron al adolescente con marcas en todo el miedo y “tiritando” de miedo. “Lo preferimos muerto”, gritaron los padres del menor a los oficiales, relata el rotativo español.

Incluso, esa reprochable frase fue ratificada por los paquistanís en el juicio, en el cual no mostraron ni una gota de arrepentimiento por la agresión contra el mayor de sus 4 hijos.

Por ello, la justicia de Vitoria decidió que los Servicios Sociales de la Diputación se harán cargo del joven, del cual no publican su nombre, hasta que cumpla la mayoría de edad, indica ese diario.

El País recuerda que ser homosexual en Pakistán conlleva un riesgo gigante, pues el de los pocos países en el mundo que por eso lo pueden condenar a muerte.