La región de Lombardía, donde los hospitales están desbordados, sigue pagando el precio más alto, con 381 muertes más (2.549 en total). En el país se han detectado casi 6.000 casos más, una cifra sin precedentes.

Italia tiene más de 66 muertos por millón de habitantes, una proporción que pasa a más de 250 por millón en Lombardía, pulmón económico del país.

El gobierno italiano ordenó nuevas medidas restrictivas de confinamiento para contener la propagación del nuevo coronavirus.

El ministro de Salud, Roberto Speranza, firmó un decreto para cerrar parques, espacios verdes y jardines públicos del 21 al 24 de marzo en toda Italia, una medida ya adoptada por numerosos municipios antes.

También prohibió las actividades lúdicas y deportivas al aire libre, permitiendo a la gente hacer ejercicios “individualmente, cerca de su propia casa y respetando una distancia mínima de un metro de las demás personas”.

Los gobernadores de las regiones del norte de Italia, las más ricas del país y las más afectadas por la epidemia, piden aún más cierres de actividades económicas y el despliegue del ejército para hacer cumplir las medidas.

“Lamentablemente, incluso hoy las cifras no van en la dirección correcta, ni en lo que respecta a las nuevas infecciones ni en lo que respecta a las muertes”, que aumentan “de manera importante”, declaró el viernes Attilio Fontana, gobernador de Lombardía, foco de la epidemia en Italia.

Stefano Bonaccini, gobernador de Emilia-Romaña, la segunda región más afectada de Italia después de Lombardía, prohibió la mayor parte de las actividades al aire libre el jueves.