El gobierno de Donald Trump confirmó este viernes la “exitosa” incautación de un cargamento de 1.116 millones de barriles de petróleo perteneciente al Cuerpo de los Guardianes de la Revolución iraní, que iban destino a Venezuela en cuatro buques.

Rohaní, sin embargo, manifestó que las autoridades de Estados Unidos planearon la mentira de haber confiscado ese cargamento de combustible, informó la agencia local de noticias ISNA.

“Todo son mentiras. Plantearon este tema solo para escapar de la humillación y del fracaso político”, enfatizó el mandatario luego del intento fallido de EE. UU. de que el Consejo de Seguridad de la ONU prorrogara de manera indefinida el embargo de armas contra Irán.

Aunque ambos son grandes productores de crudo, Irán y Venezuela se encuentran bajo fuertes presiones económicas debido a las numerosas sanciones que les ha impuesto el gobierno de Trump en el último tiempo.

El vecino país atraviesa una situación de escasez de gasolina histórica, por lo que ha recibido recientemente millones de litros provenientes de la nación asiática, uno de sus principales aliados en el mundo.

Los primeros cinco buques iraníes, cargados con 245 millones de litros de gasolina, llegaron a Venezuela a finales de mayo, sin sobresaltos. No obstante, ese combustible ya se agotó.