Cuando las dos mujeres holandesas que viven en el apartamento despertaron, vieron a un joven que dormía plácidamente en el sillón de la sala, señala el portal mexicano Info7.

Ellas pensaron que era un amigo de su compañero de vivienda, un ciudadano mexicano; cuando le preguntaron por el desconocido, el anfitrión entró en shock y les dijo que jamás lo había visto en su vida.

De inmediato, el dueño de casa llamó a los guardias de seguridad del edificio y luego llamó a la policía, que se hizo cargo del caso.

Al principio, el huésped no deseado, al parecer un joven en condición de indigencia, les dijo a los agentes que él vivía allí, lo que fue rápidamente desmentido por los 3 residentes.

En el sitio web de Info7 está grabada la singular situación, que es tomada con una mezcla de extrañeza y buen sentido del humor por parte del residente que captura el video, quien a su vez puso al fisgón a lavar los trastos que había utilizado para hacerse unos huevos revueltos.

Los agentes revisaron la mochila del extraño y encontraron, según lo narrado por el joven dueño de casa en el video, drogas alucinógenas “altamente adictivas” y algunos dispositivos electrónicos.

Al intruso se le ve en todo momento muy callado y dócil, y no se menciona cómo ingresó a la vivienda, ni cómo burló a los celadores en el primer piso.

Al final, cuando la policía ya se ha llevado al advenedizo, los 3 jóvenes se ríen con nerviosismo ante la extraña situación, y una de las jóvenes europeas solo atina a preguntar, en inglés, mientras se refugian en el apartamento: “¿Será que le ponemos seguro a la puerta?”.

Huésped no deseado
Antes de que se llevaran al intruso (d), el dueño de casa aprovechó para tomarse esta foto, para el recuerdo. / Captura Info7