Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional, dijo que esa retórica se usó de forma “cínica” en discursos de “culpa, odio y miedo” a lo largo de 2016 en un nivel que nunca antes se había visto en el mundo desde la década de 1930, informa la página de la organización.

Vale la pena recordar que fue a lo largo de esa década que se consolidaron los totalitarismos en varios lugares del mundo (Adolf Hitler subió al poder en Alemania en 1933), e inició la Segunda Guerra Mundial.

El alarmismo divisivo se ha convertido en una peligrosa fuerza en los asuntos del mundo. Se trate de Trump, Orban, Erdoğan o Duterte, cada vez son más los políticos que dicen ser antisistema y tienen una agenda tóxica que persigue, convierte en chivos expiatorios y deshumaniza a grupos enteros de personas”, dijo Shetty.

Amnistía Internacional resaltó el caso de Donald Trump ya que, según la ONG, el mandatario republicano puso en práctica la misma “retórica xenófoba y de odio” que usó en su campaña presidencial al firmar la orden que les impide a millones de personas, provenientes de países musulmanes, solicitar refugio en Estados Unidos.

La organización también se refiere a lo que llaman la “política de demonización”, que se basa en el miedo, la culpa y la división. Allí también nombra a Trump, cuya retórica es descrita como “venenosa”, aunque aclaran que no solo el presidente estadounidense, sino también otros líderes del mundo, apostaron a ese tipo de discursos para mantener su poder.

En su informe, Amnistía Internacional también nombra a China, Egipto, Etiopía, India, Irán, Tailandia y Turquía como países donde se han ejecutado “campañas masivas de represión”, y a Francia y Reino Unido, donde las medidas de seguridad son “intrusivas” casi en exceso.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.