De acuerdo con la cadena CBS, la policía del estado de Wisconsin fue llamada el pasado 22 de junio alrededor de las 3 de la mañana y cuando llegó encontraron a los bomberos realizándole trabajos de reanimación al menor de edad. Sin embargo, el niño de 5 años fue declarado muerto en el lugar.

Un miembro de los bomberos dijo a los oficiales de policía que el niño tenía varias lesiones y que no creía que fuera causado por una caída por las escaleras, como en un primer momento dijo Stackhouse, de 29 años de edad, publica el mismo medio.

Cuando interrogaron al homicida, relató a las autoridades que vivía hace un año en ese lugar junto a su novia y los 5 hijos de ella. Que él era el encargado de cuidar a los niños porque la mujer tenía un trabajo que le consumía la mayoría de su tiempo. La policía constató que el sujeto no sabía la fecha de nacimiento de los menores y tampoco cómo se escribían sus nombres, detalla la cadena estadounidense.

Inicialmente, Stackhouse les dijo a los oficiales que su hijastro de 5 años estaba jugando con otro niño arriba cuando se cayó por las escaleras, la tarde del 21 de junio. Además, dijo que el menor vomitó más tarde y aseguró que le “dolía la barriga”, indica CBS.

Sin embargo, uno de los hermanos del niño fallecido le dijo a un policía que Stackhouse se había enfurecido porque entre varios se estaban comiendo el ‘cheesecake’ que le había regalado por el Día del Padre. Colérico, le propinó varios puñetazos en el estómago y en la cara al menor. Luego, se fue a tomar cerveza a un bar, indica la misma cadena.

Los agentes confrontaron a Stackhouse y luego de algunos minutos aceptó haberle dado puños en la cara y el estómago por haberse comido la torta de queso. De inmediato lo arrestaron y lo llevaron a la comisaría, pero salió al pagar una fianza de 25.000 dólares, mientras se lleva a cabo el juicio, en donde lo podrán condenar hasta 60 años de cárcel, finaliza CBS.