El hombre aseguró a CNN que, desde que tiene memoria, esa caja estuvo siempre en el congelador de su madre, que falleció recientemente; sin embargo, desconocía lo que había en su interior. Lo único que él pensaba era que se trataba de un adorno de un pastel de bodas.

Adam añadió a la cadena de noticias que lo primero que vio al abrir esa caja fue una manta de lana rosada. Al tocarla, sintió un pie y pequeños dedos. Luego, alcanzó a ver el pelo del bebé, cuyo cuerpo no tenía rastros de sangre, según él.

Aunque aún se desconoce la identidad de este bebé, Adam cree que se trata de su hermana fallecida, Jennifer, de quien sabe muy poco. De ser así, ese menor habría muerto hace unos 50 años, señaló el medio.

“¿Quién tiene a su propio hijo en una caja durante tanto tiempo y nunca habla de eso? Tengo muchos pensamientos al respecto. Es una locura”, concluyó el hombre.