Al ver que su salud había empeorado, los doctores le manifestaron a Liam y a su familia que no había “nada más” que pudieran hacer por él, informó Daily Mail.

Ante ese devastador panorama, el hombre evitó que lo siguieran medicando, pues no quería ser una carga para el hospital. Asimismo, le dijo a su hermana que los médicos debían “salvar a alguien más” y no a él, indicó el diario británico.

El medio añadió que el hombre murió el pasado 27 de marzo, cuatros días después de que cumpliera 30 años; para esa fecha, a su familia le dieron un permiso especial para que celebrara con él en el hospital.

‘Te amo, Liam, por siempre y para siempre. Duerme bien, extiende esas alas ¡y vuela alto, mi hermano”, escribió en Facebook Laura Dowing, hermana del hombre.

Esta historia recuerda la de una anciana de 90 años en Bélgica que rechazó un respirador para que los médicos salvaran a otros pacientes más jóvenes. Ella falleció luego de ese acto tan altruista.