El hecho ocurrió en una de las joyerías más exclusivas de París (Francia). Según indica la televisión LCI, la ladrona se presentó el pasado miércoles en el local, ubicado en la calle Saint-Honoré de la capital francesa haciéndose pasar por una princesa de Emiratos Árabes Unidos.

Con esa tapadera típica de las mujeres de esa zona, pidió ver varias joyas, eligió algunas de ellas y les dijo que las colocaran en un estuche guardado en un cofre de seguridad para ir a recogerlas al día siguiente, tras un pago que haría mediante transferencia bancaria.

Pero, en realidad, aprovechó un despiste de la empleada que le atendió, aludiendo una llamada de teléfono de su marido, para sustituir los originales por cubitos de caldo de carne, según el medio.

Extrañados porque la clienta no acudió a recoger su pedido ni se produjo la transferencia, los empleados de la joyería abrieron el estuche y descubrieron la estafa.

La policía ha abierto una investigación por robo mediante timo.