De acuerdo con el diario The New York Times, el puente Overtoun fue construido en 1895 y es una extensión del camino de entrada de una mansión del siglo XIX construida por un rico: James White.

Aunque parece más una leyenda o un mito, los cerca de 20 mil habitantes de Dumbarton corroboran la historia. Esta pequeña ciudad, al noreste de Glasgow, era reconocida por su castillo, donde en alguna oportunidad encarcelaron a William Wallace, y por la calidad de su Whisky. Sin embargo, esta historia de los perros lo ha remarcado en toda Europa, según el medio estadounidense.

El puente está sobre el río Overtoun Burn y sin importar la raza del perro, los que pasan por ahí, de repente, se quedan paralizados y luego de unos segundos pierden el control y se lanzan al vacío. Según investigadores, citados por The New York Times, son 300 los perros que se han lanzado, pero los medios locales aseguran que son más de 600 los casos, con 50 mascotas que murieron instantáneamente.

Aunque nadie tiene una explicación sólida, hay varias hipótesis. Una de ellas es que los perros quedan “hipnotizados” por un fuerte olor de otros mamíferos. Según esta suposición, los animales, luego de seguir el rastro, se lanzan en busca de una presa, explica el mismo periódico.

Un pastor argumenta que el olor de pequeños animales lleva los perros a un “frenesí” que los hace saltar. “Los perros captan el aroma o visón de algún otro mamífero y luego saltan”. Por su parte, Paul Owens, profesor de filosofía y religión en Glasgow, dice estar convencido de que hay “un fantasma”.

La mayoría de habitantes de esa ciudad creen más en esta última hipótesis, pues crecieron escuchando cuentos sobre la ‘Dama Blanca de Overtoun’, la viuda afligida de John White, hijo de James, que solo vivió 30 años y que su alma, supuestamente, ronda por la zona, finaliza The New York Times.