Convocamos este sábado en todo el territorio nacional (…) a rechazar la falta de servicios públicos. Se fue la luz, no podemos quedarnos como actores pasivos“, dijo Guaidó este miércoles durante un mitin.

Un fallo de electricidad golpea a la mayor parte del país desde el pasado lunes, colapsando el suministro de agua, las redes de comunicaciones, el transporte y la banca electrónica.

Se trata de una segunda falla tras el peor apagón en la historia de Venezuela, que paralizó el país entre el 7 y el 14 de marzo.

Nos quedamos esperando en la casa o armamos el que tenemos que armar en la calle“, afirmó el presidente interino, al instar a sus seguidores a manifestarse contra las continuas fallas en los servicios básicos, que el gobierno atribuye a “ataques” de Estados Unidos con respaldo opositor.

Guaidó formuló el llamado al anunciar el inicio de la “fase preparatoria” de la ‘Operación Libertad’, que según él conducirá a la salida del poder del dictador socialista Nicolás Maduro, a quien tilda de “usurpador” y acusa del colapso energético.

Contó que la estrategia incluye una movilización nacional hacia el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, para asumir su control, en fecha por definir.

Para ese primer sábado de abril (6), explicó, los ciudadanos deberán organizarse en “comités de ayuda y libertad” de civiles, militares, y empleados públicos “con determinación y sentido de urgencia” para “salir pronto de esta tragedia en que nos ha sumido este régimen”.

Para ello, ratificó su llamado a la Fuerza Armada a cesar su apoyo a la “dictadura”, así como su disposición para pedirle al Legislativo que active un artículo constitucional que autoriza el ingreso de misiones militares extranjeras.

“Es necesario que la FANB se ponga del lado de la constitución y rechace las órdenes de Maduro, y que las fuerzas de orden público protejan a los manifestantes y actúen contra los cuerpos de civiles armados que son fieles al chavismo”, añadió.

Su más decidido aliado, el presidente estadounidense Donald Trump, quien este miércoles recibió en Washington a la esposa de Guaidó, Fabiana Rosales, no descarta una intervención armada para deponer a Maduro.