Creo en el diálogo, nuestro camino es el diálogo, el respeto a la Constitución, la paz, la democracia“, dijo Maduro en una transmisión obligatoria de radio y televisión, al referirse al encuentro que finalizó sin acuerdo.

Previamente, Guaidó señaló que la reunión iniciada el pasado lunes “finalizó sin acuerdo”, pero manifestó su voluntad de seguir acogiendo la mediación noruega.

Estamos dispuestos a continuar junto a ellos (Noruega)” en este esfuerzo, garantizó en un comunicado el jefe parlamentario, quien se autoproclamó en enero luego de que el Legislativo de mayoría opositora declarara a Maduro en “usurpación” del poder.

Por su parte, el gobierno noruego destacó en un comunicado que “las partes han mostrado su disposición de avanzar en la búsqueda de una solución acordada y constitucional para el país, que incluye los temas políticos, económicos y electorales”.

En una primera visita a Oslo a mediados de mayo, cuando se anunció la mediación del país europeo, no hubo contacto directo entre los equipos.

Guaidó reiteró que cualquier mediación debe tener como fin la salida de Maduro, algo en lo que insistieron sus enviados en esta ocasión.

“Hemos ratificado nuestra ruta: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres como vía para solucionar la tragedia que hoy sufre nuestra Venezuela“, expresó Guaidó en referencia a la grave crisis socioeconómica que asola al país con la mayor reserva petrolera del mundo.

Por su parte, Maduro aprovechó para criticar indirectamente a Guaidó, blanco de cuestionamientos de un sector opositor contrario a un diálogo ante varios intentos fallidos anteriores.

“Yo solo le hago una recomendación (…) a la oposición: sean valientes, díganle a su gente la verdad, no le mientan, porque Venezuela necesita la verdad para ir a acuerdos seguros de paz”, dijo.

¿Qué pensarían de mí ustedes si yo les dijera (…) no quiero diálogo con la oposición, cero diálogo, y estoy sentado en secreto con ellos? ¿Ustedes creerían en mí? Pensarían que es traición”, añadió el socialista, aferrado al poder con apoyo de los militares, China y Rusia.