La mujer, identificada solamente como Verónica y de 30 años, estaba “felizmente casada y tenía dos hijos”, según publica Antena 3.

De acuerdo con ese mismo medio, los videos íntimos fueron grabados hace 5 años, antes de que contrajera matrimonio con el papá de sus hijos. Esos videos se comenzaron a difundir en la empresa la semana pasada entre sus compañeros, hasta que el viernes llegaron a su esposo.

Según el relato de sus compañeros más allegados, entró en un cuadro de depresión y ansiedad. Aunque no dijo a nadie que quería renunciar, sí comentó que quería que todos olvidaran esas imágenes y que se hablara de otra cosa en su lugar de trabajo, detalla Antena 3.

“Había miradas, gente que iba a verla al lugar de trabajo para ver quién era, sintió mucha presión, habló incluso con Recursos Humanos. Cuando su marido se enteró se le cayó el mundo y fue un poco responsabilidad de todos”, indica un compañero de Verónica, citado por la cadena española.

El diario ABC, por su parte, señala que, al parecer, fue la propia mujer la que envió por error los videos a un grupo de WhatsApp que tenía con compañeros de la empresa