Así fue como nombró Kondo a su ‘esposa’, conocida como la primera “Idol” virtual japonesa, que se desarrolló en 2007 y que, principalmente, canta las canciones que el usuario compone o escribe, publica el diario BBC.

Aunque cualquier persona puede comprarla, Akihiko Kondo se enamoró y en 2018 realizó una boda que le costó 2 millones de yenes (más de 60 millones de pesos) y tuvo alrededor de 40 invitados, explica el rotativo británico.

“Cuando la gente nos aplaudió una vez terminada la ceremonia me emocioné y sentí que realmente estaba contrayendo matrimonio. Soy una persona muy feliz. Me imagino que ella también lo es”, cuenta el japonés en ese medio.

Ya lleva 6 meses de casado y dice que su vida no ha cambiado mucho. Lo único que ve diferente es que muchos medios de comunicación, de todo el mundo, se le han acercado para conocer de primera mano su historia.

“Vivo el matrimonio como cualquier persona normal. Nos fuimos de luna de miel y la llevé en forma de muñeca. Es la misma con la que duermo… No le soy infiel, claro que no”, añade Kondo en BBC.

Según cuenta, se enamoró de Hatsune Miku en mayo de 2008, cuando escuchó su canción ‘Miracle Paint’. Incluso explicó que no le pareció raro sentir algo por un holograma porque cuando era un niño, cuando tenía 11 años, le gustaba el personaje principal de un videojuego.

El japonés cuenta que su familia no acepta ese matrimonio, por lo cual no se presentó en la boda, algo que lo desanima en algunas ocasiones. Dice que ha tratado de explicarle a su mamá lo que siente por el holograma, pero que ella no entiende y eso lo entristece.

Sin embargo, es una persona feliz y que se siente plena: “Ella me despierta todos los días en la mañana y me desea que tenga un buen día cuando me voy. Sueño con ella y pienso en ella en todo momento”, finaliza el relato de Kondo al diario inglés.