En un breve discurso ante un puñado de seguidores, Guaidó convocó a una “gran movilización” para este sábado en Barinas, capital del estado del mismo nombre, para seguir exigiendo a Maduro que cese la “usurpación” del poder.

“La solución real es, sin duda alguna, que se vayan de una vez por todas y nos dejen vivir en paz”, arengó subido en la cabina de una camioneta.

Juan Guaidó animó a los opositores a protestar por la escasez de gasolina, la falta de agua y los prolongados apagones que se agudizan en el interior del país petrolero desde marzo.

Vamos a seguir en todos los terrenos de lucha“, exclamó el dirigente ante un grupo de manifestantes que ondeaban banderas en esta localidad de 28.000 habitantes, convertida por el gobierno en lugar de culto a Chávez, nacido allí el 28 de julio de 1954.

A unas ocho cuadras se alza una escultura de 6 metros de altura del exmandatario (1999-2013), de bronce y granito, donada por la petrolera Rosneft por encargo del presidente ruso, Vladimir Putin.

Mireya Moreno, docente de 61 años, ve en Guaidó una opción para cambiar el rumbo de Venezuela, sumida en la peor crisis de su historia moderna con hiperinflación y escasez de todo tipo de bienes básicos, especialmente medicamentos.

“Tenemos esperanza en que Juan Guaidó nos va a sacar de este hueco en que estamos”, dijo Moreno a la AFP.

En Sabaneta de Barinas, el rostro de Chávez, quien murió de cáncer, aparece en decenas de coloridos murales que recuerdan episodios como su fallido golpe de Estado de 1992 o el triunfo electoral de 1998.

Sin embargo, “aquí todo mundo se convirtió en opositor por necesidad, los mismos chavistas se han convertido en opositores porque no aguantan más. Juan Guaidó tenía que venir porque aquí comenzó la revolución y aquí tiene que terminar”, aseguró Moreno.

En una parada posterior en otra localidad de Barinas, Barrancas, Guaidó insistió en sus llamados a marchar. “La clave es que nos mantengamos en la calle (…) ¡Mañana, toda Barinas a la calle!“, clamó.

Humberto Delgado, técnico agropecuario y dirigente político de 63 años, sostuvo que en el estado llanero, también rico en plantaciones y ganadería, “toda la agricultura está paralizada“.

“Si Guaidó nos ayuda para que lleguen los herbicidas, los fungicidas, las semillas, nosotros resolvemos el problema de la alimentación”, indicó Delgado, alcalde de Sabaneta de Barinas entre 1992 y 1994.

La familia Chávez hace mucho que abandonó Sabaneta, aunque la casa de la abuela del exmandatario, donde el líder socialista creció, es exhibida en una ruta creada por el gobierno para los visitantes.

Los críticos del chavismo aseguran que los Chávez poseen extensas fincas ganaderas en la zona.

Delegados de Guaidó y de Maduro mantuvieron esta semana un primer cara a cara en Oslo como parte de una mediación de Noruega para resolver la crisis política. A mediados de mayo, las partes sostuvieron contactos por separado con el gobierno del país europeo.