De acuerdo con el diario local Le Parisien, el homicida se dio a la fuga apenas le disparó al camarero de 28 años, que murió desangrado, a pesar de los esfuerzos de los paramédicos que llegaron rápidamente al restaurante.

Los colegas de la víctima aseguraron a las autoridades parisinas que el sujeto perdió los estribos debido al tiempo que le había tomado preparar el sánduche, explica el mismo medio.

“Es triste… Es un restaurante tranquilo, sin ningún problema. Acaba de abrir hace unos meses”, dijo una vecina de la zona de 29 años de edad.

Sin embargo, otros residentes explican que en los últimos meses ha aumento la delincuencia en la zona, relacionado con el alza en el tráfico de drogas y las personas en estado de embriaguez en las calles, detalla el rotativo francés.

La policía sigue buscando al asesino que ya cumplió más de 48 horas en fuga, pero Le Parisien cree que su captura será pronta porque París cuenta con una red de 180 cámaras de seguridad, incluida una ubicada en el Boulevard du Levant, frente a ese restaurante.