“Hoy el mundo es testigo del deceso de un dictador brutal que oprimió a su propio pueblo por casi seis décadas”, expresó el mandatario electo en una nota oficial, quien también sugirió que podría revertir el reciente reacercamiento entre Washington y La Habana.

“Las tragedias, las muertes y el dolor provocados por Fidel Castro no pueden ser borrados”, expresó Trump.

Fiel a la retórica utilizada en su campaña electoral, Trump señaló que “el legado de Fidel Castro es el de los pelotones de fusilamiento, robo, sufrimiento inimaginable, pobreza y la negativa de derechos humanos fundamentales”.

Poco antes, el presidente Barack Obama trasladó sus condolencias a los cubanos por la muerte de Fidel Castro y aprovechó la oportunidad para extenderles “una mano de amistad”.

“Durante mi presidencia, hemos trabajado duro para poner el pasado detrás nuestro”, dijo el mandatario estadounidense a raíz del fallecimiento del líder cubano la noche del viernes a los 90 años. Apenas se supo de la muerte de Castro, Trump trinó: “Castro está muerto”.

AFP

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.