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Punto clave del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, el Estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los escenarios de la guerra que sacude Medio Oriente.
Al menos tres petroleros resultaron dañados frente a la costa del Golfo después de que los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán desencadenaran represalias iraníes que pusieron en riesgo a buques mercantes por posibles daños colaterales, informaron el domingo fuentes del sector marítimo y autoridades.
El canciller iraní Abbas Araqchi desmintió este domingo cualquier iniciativa del gobierno para clausurar el estrecho, señalando que “no tienen intención de cerrar el Estrecho de Ormuz en este momento”. Sin embargo, el tráfico comercial en la región se ha visto afectado.
Los riesgos para el transporte marítimo comercial se han disparado en las últimas 24 horas, con más de 200 embarcaciones —incluidos petroleros y buques de gas natural licuado— anclados en torno al Estrecho de Ormuz y aguas circundantes, según datos de navegación.
“El ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán incrementa drásticamente el riesgo de seguridad para los buques que operan en el Golfo Pérsico y aguas adyacentes”, afirmó Jakob Larsen, director de seguridad de la asociación naviera BIMCO.
“Los barcos con vínculos comerciales con intereses estadounidenses o israelíes tienen mayor probabilidad de ser atacados, pero otros buques también podrían ser alcanzados deliberadamente o por error”, afirmó.
Un petrolero con bandera de Palaos, sancionado por Estados Unidos, fue alcanzado el domingo frente a la península omaní de Musandam, dejando cuatro heridos, informó el centro de seguridad marítima del país, sin precisar el tipo de impacto.
El petrolero de crudo MKD VYOM, con bandera de las Islas Marshall, fue alcanzado por un proyectil frente a la costa de Omán mientras transportaba carga, señalaron dos fuentes de seguridad marítima. El buque fue impactado a 44,4 millas náuticas al noroeste de Mascate.
La agencia marítima británica UKMTO indicó que un buque mercante cargado reportó una explosión en la misma zona.
Otro petrolero en el puerto de Jebel Ali, en Emiratos Árabes Unidos, estuvo a punto de sufrir daños por la caída de escombros tras una interceptación aérea durante los ataques iraníes nocturnos contra Estados del Golfo, según fuentes de seguridad marítima.
Un tercer buque tanque de abastecimiento de combustible resultó dañado frente a la costa de Emiratos Árabes Unidos, añadieron dos fuentes del sector.
Alrededor del 20 % del petróleo mundial —incluido el de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait e Irán— transita por el Estrecho de Ormuz, así como grandes volúmenes de gas natural licuado procedentes de Catar.
Se les aconseja a las embarcaciones mantener distancia del Estrecho de Ormuz y del Golfo de Omán ante el riesgo de represalias iraníes, señaló la Administración Marítima del Departamento de Transporte de Estados Unidos en una nota emitida el sábado.
“Cualquier buque comercial con bandera, propiedad o tripulación estadounidense que opere en estas áreas debe mantener una distancia de 30 millas náuticas respecto a buques militares estadounidenses para reducir el riesgo de ser confundido con una amenaza”, indicó el comunicado.
Fuentes de seguridad advirtieron también del posible riesgo de que fuerzas iraníes coloquen minas en los estrechos canales del Estrecho de Ormuz.
Según funcionarios estadounidenses citados por Reuters, el ejército iraní cargó minas navales en embarcaciones en el Golfo Pérsico en junio, lo que aumentó la preocupación en Washington sobre un posible bloqueo del estrecho.
El sábado, los Guardianes de la Revolución iraníes habían señalado que esta vía estaba “de facto” cerrada a la navegación por considerarla peligrosa debido a los ataques estadounidenses e israelíes.
La Fuerza Naval de la Unión Europea indicó que los Guardianes advertían por radio a los buques que el paso por el Estrecho de Ormuz “no estaba autorizado”.
Una situación estratégica
El Estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo con el océano Índico, se sitúa entre Irán y el sultanato de Omán. Es especialmente vulnerable por su escasa anchura —unos 50 kilómetros— y su profundidad limitada, que no supera los 60 metros. Es, con diferencia, la principal vía de navegación que conecta a los ricos países petroleros de Medio Oriente con el resto del mundo.
Está salpicado de islas desérticas o poco habitadas pero de gran importancia estratégica: las islas iraníes de Ormuz, Qeshm y Larak, frente a la costa iraní de Bandar Abbas.
En la orilla omaní, la península de Musandam apunta hacia Irán y está separada del resto del sultanato por territorio perteneciente a Emiratos Árabes Unidos.
Frente a Emiratos se encuentran las tres “islas estratégicas” —Gran Tumb, Pequeña Tumb y Abu Musa— que constituyen un puesto de observación sobre las costas de Emiratos, Qatar, Baréin, Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Irán y Omán. Estas islas están ocupadas por Irán desde 1971, tras la retirada británica de la región.
Aumento de la producción de petróleo
El domingo, en una reunión programada desde hace tiempo, Arabia Saudita, Rusia y otros seis miembros de la OPEP+ —entre ellos Kazajistán, Argelia y Omán— aumentaron sus cuotas de producción en 206.000 barriles diarios para abril, un volumen superior a lo esperado, en un contexto en el que la guerra en Irán desestabiliza Medio Oriente y las rutas de suministro.
Los ocho miembros del grupo “acordaron un ajuste de producción de 206.000 barriles por día”, que “se implementará en abril”, según el comunicado de la organización, que mencionó el equilibrio del mercado sin hacer referencia directa a Irán.
Este aumento, mayor de lo previsto antes del fin de semana, no impediría una fuerte subida del precio del petróleo.
“Es una señal, no una solución. Si el petróleo no puede transitar por Ormuz, 206.000 barriles adicionales por día hacen muy poco para aliviar el mercado”, señaló Jorge León, analista de Rystad Energy.
El transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz se encuentra actualmente comprometido.
Hacia un alza del precio del petróleo
El precio del barril de Brent —referencia internacional— ya había incorporado antes del conflicto una prima de riesgo geopolítico creciente, situándose por encima de los 72 dólares, y podría dispararse con la apertura de los mercados.
“La logística y el riesgo de tránsito pesan más que los objetivos de producción en este momento”, explicó Jorge León.
Infraestructuras alternativas en Medio Oriente podrían utilizarse para sortear el estrecho, pero el impacto neto sería una pérdida efectiva de entre ocho y diez millones de barriles diarios de oferta de crudo.
El conflicto podría prolongarse. “Estamos ante una campaña militar de gran envergadura que, en mi opinión, durará varios días, incluso varias semanas”, estimó David Khalfa, cofundador del Atlantic Middle East Forum.
Según Homayoun Falakshahi, analista de Kpler, los precios podrían superar los 120 dólares por barril en caso de guerra prolongada con escalada regional y rupturas de suministro.
Para la OPEP+, aumentar la producción también representa una oportunidad para recuperar cuota de mercado frente a Estados Unidos, Canadá, Brasil o Guyana.
No obstante, los únicos países con capacidad real para aumentar significativamente su producción son Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y, en menor medida, Kuwait e Irak. Y todos dependen del buen funcionamiento del Estrecho de Ormuz para exportar.
Escenario de incidentes desde 2018
Además de amenazas, el Estrecho de Ormuz ha sido escenario frecuente de incidentes como abordajes y ataques.
Los episodios se multiplicaron tras la retirada en 2018 de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán.
En 2019, ataques misteriosos contra buques en la región, un dron derribado y la incautación de petroleros hicieron temer una escalada entre Teherán y Washington.
El 29 de julio de 2021, un ataque en el mar de Omán contra un petrolero gestionado por una empresa vinculada a un empresario israelí dejó dos muertos, un británico y un rumano. Israel, Estados Unidos y Reino Unido acusaron a Irán, que negó su implicación.
En abril de 2024, los Guardianes de la Revolución abordaron el portacontenedores MSC Aries, con bandera portuguesa, acusando a su propietario de estar “vinculado a Israel”.
A comienzos de febrero, un petrolero estadounidense fue interceptado por embarcaciones armadas iraníes que le ordenaron detenerse, pero continuó su ruta escoltado por el ejército estadounidense.
Este artículo es una adaptación de su original en inglés y con AFP
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