Así lo resolvió este miércoles el gobierno alemán en Berlín, que dictaminó: “Las personas que filmen o fotografíen a muertos en accidentes de tránsito con su teléfono inteligente deberán contar a futuro con multas o incluso penas de prisión de hasta dos años”.

El gobierno germano indicó que la “toma y transmisión de una fotografía que muestre de forma denigrante a una persona fallecida” debe considerarse un delito penal. El Bundestag (Parlamento) todavía tiene que aprobar la enmienda.

Hasta ahora, la legislación penal solo protegía a personas vivas de ser capturadas en imágenes humillantes. En el caso de los muertos -por ejemplo víctimas de accidentes de tránsito o de hechos de violencia- solo se lo considera una violación al derecho general de la personalidad.

A la vez, este tipo de imágenes circula cada vez con mayor frecuencia, ya que las cámaras de los teléfonos inteligentes están omnipresentes y el anonimato de Internet reduce el umbral de inhibición para la distribución. Los familiares solo pueden recurrir a la posibilidad de pedir que sean borradas de las páginas de Internet.

“Fotografiar a las víctimas de accidentes o incluso a los muertos por puro sensacionalismo es repugnante y viola las normas básicas de la decencia humana”, explicó la ministra de Justicia, Christine Lambrecht.

La ministra dijo no poder comprender de ninguna manera a las personas que en un momento semejante no se les ocurre otra cosa que tomar fotografías.

Lambrecht declaró al periódico ‘Neue Osnabrücker Zeitung’ que el hecho de que estas personas además se vean recompensadas con ‘likes’ y comentarios es “simplemente espeluznante”. Asimismo, apuntó que los mirones a menudo obstruyen la labor de los rescatistas.