La joven, de 19 años, mató a Volar en junio pasado, después de que él la drogara e intentara abusar sexualmente de ella, informó New York Post. El medio añadió que, después del asesinato, Kizer le prendió fuego al cuerpo del pedófilo para tratar de ocultar la evidencia que había en su casa, ubicada en Kenosha, EE. UU.

Al parecer, según el diario estadounidense, la joven “entró en pánico” al matar a Volar, e incendió su cuerpo inspirada en el programa ‘Criminal minds’ (mentes criminales).

El mismo medio indicó que para esa época, Volar estaba recién salido de prisión, a donde había llegado por grabarse “abusando de una docena de niñas, algunas de las cuales parecían tener apenas 12 años”.

De acuerdo con el periódico, Kizer fue una de las tantas víctimas del pedófilo: a ella no solo la violó repetidamente, sino que también “la obligó a tener relaciones sexuales con otros hombres en hoteles locales, a veces más de una vez al día”.

Los fiscales del caso aseguran que el asesinato de Volar “fue predeterminado” y que Kizer provocó un incendio intencionalmente, de ahí que se pida cadena perpetua para la joven, que fue violada desde los 16 años, reportó el New York Post.

Actualmente, Kizer está detenida bajo una fianza de un millón de dólares (3.300 millones de pesos), concluyó el medio.