La demanda judicial iniciada por las autoridades estadounidense este martes contra Google por incumplir la ley de competencia solicita cambios “estructurales” al gigante tecnológico, abriendo la puerta a una posible fragmentación de la compañía.

El Departamento de Justicia y 11 estados acusan al gigante tecnológico de mantener una posición monopólica, principalmente en el campo de las búsquedas en internet, y propone que la corte considere una serie de soluciones, sin demasiadas precisiones.

Los demandantes piden al tribunal “prohibir a Google” las prácticas monopolísitcas y considerar “el alivio estructural necesario para curar cualquier daño” a sus competidores. Google calificó la demanda como “profundamente defectuosa”.

Los diarios The New York Times y The Wall Street Journal informaron que la demanda será la más grande presentada por el gobierno federal de Estados Unidos contra uno de los gigantes tecnológicos estadounidense en dos décadas.

La denuncia fue presentada en un tribunal federal de Washington.

Contactado por la AFP, el Departamento de Justicia, que convocó una rueda de prensa sobre una acción antimonopolio, declinó hacer comentarios. Google tampoco respondió de inmediato.

No se conoce el contenido de la demanda del gobierno, pero en ella se podrían incluir recomendaciones como desmantelar algunas partes del gigante de los motores de búsqueda.

Google fue multado con 4.300 millones de euros en 2018 por parte de las autoridades europeas por prácticas desleales en el sistema operativo móvil Android, con el fin de fortalecer su posición dominante, principalmente en el campo de las búsquedas en internet.

Al igual que sus competidores Amazon, Facebook y Apple, Google ha estado en la mira de las autoridades estadounidenses durante varios años.

Las agencias federales, los comités parlamentarios y los fiscales han iniciado varias investigaciones contra estas compañías en casi todos los estados del país.

El comportamiento de estas empresas ha desatado la ira tanto de los funcionarios electos conservadores, que los acusan de parcialidad, como de los progresistas, preocupados por las infracciones de la ley de competencia y el fortalecimiento de las desigualdades.

El senador republicano de Misuri, Josh Hawley, muy crítico con las grandes tecnológicas, dio la bienvenida a la demanda y dijo que sería “el proceso por el abuso de dominio más grande en una generación”.