La cancillería ecuatoriana precisó que los ciudadanos venezolanos que hayan ingresado entre el 26 de julio y el 25 de agosto no se beneficiarán de un proceso de amnistía anunciado por el Gobierno, ni podrán acogerse a la visa de excepción por razones humanitarias.

Ecuador espera con la misma medida regularizar la entrada de emigrantes de ese país, que según organismos internacionales podrían alcanzar el medio millón para finales de año.

A raíz de esa decisión, está previsto que unos 10.000 venezolanos traten de cruzar este fin de semana la frontera de Colombia con Ecuador, en vísperas de que el lunes entre en vigor el requisito de la visa humanitaria.

El principal paso fronterizo, en el puente internacional de Rumichaca, fue foco este sábado de un inusual volumen de venezolanos, en relación a los últimos meses en que había bajado el flujo a raíz de la solicitud de un visado humanitario similar por parte de Perú, uno de los principales destinos de esta migración.

De acuerdo a fuentes migratorias, el flujo desde el jueves ronda los 4.500 y 5.000 venezolanos al día, y se espera que la mayor afluencia se produzca el domingo.

Tanto Ecuador como Colombia han implementado en previsión del aumento del éxodo venezolano planes de contingencia a ambos lados de la frontera, a fin de impedir que se produzcan riesgos derivados de largas esperas y hacinamiento de personas.

Las autoridades no han reportado incidencias en los últimos días, en buena medida por la labor del personal de agencias humanitarias internacionales, así como de miembros de seguridad y de las Fuerzas Armadas, que colaboran en el plan de contingencia.

Según la OIM y Acnur, el número de venezolanos que han abandonado su país a raíz de la crisis ha superado la barrera de los 4 millones, convirtiéndose en el movimiento más grande de personas que se desplaza por el continente americano en su historia reciente.