Donald Trump aseguró en rueda de prensa que la orden ejecutiva también incluye la prohibición de técnicas de estrangulamiento como método de inmovilización, a menos que “la vida de un oficial esté en peligro” de muerte.

El presidente, igualmente, señaló que están evaluando introducir dentro de los diferentes departamentos de policía del país armas menos letales, para evitar las “interacciones mortales” entre uniformados y ciudadanos.

A pesar de que Trump afirmo que su gobierno seguirá trabajando fuertemente con el congreso para impulsar reformas más ambiciosas, la efectividad de la medida anunciada este martes parece limitada e insuficiente, ya que no obliga a los cuerpos de seguridad a realizar al 100 % esas buenas prácticas.

El mandatario, por otro lado, dejó claro una vez más que se opone “rotundamente” a la petición de reducir los fondos de los departamentos de policía e invertir algunos de ellos en las comunidades, como lo han solicitado varios activistas.

La firma de este decreto llega en medio de las fuertes protestas contra el abuso policial y el racismo que han azotado a Estados Unidos en las últimas semanas, luego de la muerte de George Floyd.

Finalmente, la medida de Trump busca fortalecer una base de datos nacional para que los agentes despedidos por negligencia o conducta inapropiada en un estado no puedan incorporarse fácilmente a agencias del orden en otras ciudades.