El diablo existe en plena pandemia, intentando llevar a cabo investigaciones para vacunas y para curaciones. Nos encontramos con la dolorosísima noticia de que una de las vacunas se fabrica a base de células de fetos abortados”, expresó Cañizares desde la puerta de la catedral de Valencia, citado por el diario El País.

“Y eso es inhumano, eso es cruel, y ante eso no podemos alabarlo ni bendecirlo, todo lo contrario. Estamos a favor del hombre, no contra el hombre. Primero se le mata con el aborto y después se le manipula. ¡Ay bueno, qué bien! No. Tenemos una desgracia más, obra del diablo”, agregó el cardenal arzobispo.

El rotativo español recuerda que Cañizares, “representante del sector más conservador de la iglesia católica”, ha sido protagonista en varias ocasiones de episodios polémicos, como cuando dijo ser perseguido por denunciar el supuesto “imperio gay”.

Luego de que estas últimas palabras del religioso hicieran eco en distintos programas de radio y en redes sociales, el mismo Antonio Cañizares publicó un comunicado para explicar exactamente a qué se refería con sus palabras respecto a la vacuna contra el coronavirus.

En el texto, citado por El País, el arzobispo asegura que aludió a una nota de la revista Science, el cual platea “dudas éticas sobre la utilización de embriones humanos en la búsqueda de una vacuna contra el COVID-19”.

“Según estas informaciones, las primeras vacunas que estarían disponibles para uso clínico serían las que precisamente se han desarrollado a partir de líneas celulares obtenidas de abortos provocados, por lo que el uso de estos seis proyectos de vacunas está suscitando una amplia polémica bioética”, detalló el cardenal español.

“Lo único que añadí es que, según las informaciones publicadas, parece que existen más de cien líneas de investigación, y que entre este centenar existe alguna que se estaría produciendo con métodos que abrirían dilemas éticos, lo deseable es que se lograra esa vacuna y que se produjera sin abrir tales dilemas éticos por su producción”, finalizó Cañizares.