David Bernhardt, secretario del Interior de Estados Unidos, aseguró en The Wall Street Journal que la venta de concesiones petroleras en este territorio natural –donde viven cientos de osos polares– podría comenzar este mismo año.

Bernhardt, igualmente, justificó la aprobación del proyecto, afirmando que este permitirá la creación de 1.000 empleos nuevos. El programa de perforación alcanzará una zona costera de 70.000 kilómetros cuadrados, a lo largo del océano Ártico.

Adam Kolton, director de la asociación de protección ambiental Alaska Wilderness League, señaló en un comunicado que seguirán luchando ante las autoridades competentes para que esta iniciativa no se lleve a cabo.

“La administración de Donald Trump continúa su carrera para liquidar la última zona natural salvaje de nuestro país, poniendo en peligro a los pueblos indígenas y a la naturaleza emblemática que depende de este lugar”, agregó Kolton en el documento.

El congreso le dio al ministerio del Interior un plazo hasta diciembre de 2021 para vender las concesiones petroleras. Sin embargo, con los actuales precios del crudo y las polémicas sobre el medio ambiente, no es seguro que estos lotes atraigan a grandes firmas.

Varios bancos estadounidenses, como el Goldman Sachs y el Wells Fargo, anunciaron este lunes que no van a financiar las perforaciones gasíferas en el Refugio Nacional de Fauna Ártica de Alaska.