Este caso ocurrió este miércoles en Madrid, España, y tiene en debate a todo el país sobre el derecho a la muerte digna, cuando se tiene una enfermedad terminal.

Hernández, de 69 años, grabó un video para dejar constancia de que su esposa estaba de acuerdo con morir. En las imágenes, entregadas por el mismo acusado, puede verse cómo le pregunta si está decidida a morir y ella responde afirmativamente con la cabeza. “María José, ha llegado el momento que tanto deseabas. Yo te voy a prestar mis manos”, cita el diario El Mundo.

Luego, le da agua con un pitillo para comprobar que María José puede tragar y le pregunta: “¿Qué crees, que sí? Te lo doy. Tienes que soportarlo. ¿Estás decidida? Ahí tienes. A ver dame la mano que quiero notar la ausencia definitiva de tu sufrimiento“, le dice mientras le ofrece un vaso con el pentobarbital sódico, mientras ella sigue asintiendo con la cabeza.

De acuerdo con el diario español, le dio un fármaco utilizado en los países en los que la eutanasia está permitida y que produce una muerte sin dolor y de forma tranquila. En España, este producto solo puede conseguirse en el mercado negro.

La policía española detuvo a Ángel Hernández en la casa de este matrimonio y ahora tendrá un largo y conflictivo juicio para determinar su inocencia en este caso.

En un reportaje del pasado mes de octubre en la prensa española, María José Carrasco afirmaba: “Quiero el final cuanto antes”.

En España hay una creciente demanda social para que se legalice la eutanasia.

Según varias encuestas, más del 80 % de los españoles está a favor de regularla, pero el proyecto de ley presentado por el Partido Socialista el pasado año está bloqueado en el Congreso, debido a que tanto el conservador Partido Popular (PP), como Ciudadanos (liberales) solicitan continuamente la ampliación del plazo de enmiendas.

El proyecto socialista contempla el “final anticipado de la vida con el objetivo de evitar alargar el sufrimiento” de personas con enfermedad grave e incurable o discapacidad crónica que implique un gran padecimiento.

El pasado mes de febrero, dos familias que sufrieron esa situación entregaron 280.000 firmas a favor de la regulación legal de la eutanasia, a través de iniciativas que desarrollaron en la plataforma de peticiones ciudadanas Change.org.

Cada día de bloqueo “suma un día más de sufrimiento”, declaró el hijo de una de las enfermas, que murió días después de manera natural.