Igual que el presidente Trump, Pence siguió el protocolo establecido para la ceremonia de posesión. Tomó juramento poco tiempo antes de Trump e hizo el recorrido acostumbrado por la Explanada Nacional en compañía de sus familiares, informó Indy 100.

Para compartir su alegría, Pence publicó un mensaje en la cuenta oficial de Twitter de la Vicepresidencia, junto a una fotografía donde pareciera que él y su familia saludan a una gran multitud.

“Hacer el viaje épico desde el Capitolio de los Estados Unidos a la Casa Blanca con Karen y nuestros hijos a nuestro lado es un recuerdo que siempre guardaremos”, escribió.

Sin embargo, @goldengateblond, usuaria de la misma red social compartió una fotografía del mismo momento, pero tomada desde otro ángulo.

La imagen muestra que muy pocas personas se encontraban en las graderías, cuando Pence hacia su desfile inaugural.

“Cuando los ángulos de la cámara importan”, escribió la usuaria.

Otros usuarios corroboraron que muy poca gente salió a ver el desfile y aprovecharon para divertirse un poco.

“¿Debería Mike Pence estar preocupado de que el Equipo Trump no pudiera haber llevado ni una docena de seguidores de Trump al desfile de hoy? Oh sí”

“Otros ángulos también lo decían”

“Sí… y aquí hay otra ángulo”

Mike Pence es conocido por su postura ultraconservadora y por apoyar políticas opresivas en contra de la comunidad LGBT.

El día antes de la toma de posesión, varios activistas protestaron en contra de su elección, bailando y cantando frente a su residencia en Washington.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.