Ante eso, a través de su cuenta de Twitter, el presidente electo estadounidense escribió con vehemencia que:

“Rusia nunca ha tratado de chantajearme”.

Y en mayúsculas agregó que:

¡No tengo nada que hacer con Rusia, ni negocios, ni préstamos, ni nada!”.

En otro trino incluido en la seguidilla que publicó en la mañana de hoy, reclamó a las agencias de inteligencia porque, según él, “nunca debieron permitir que estas noticias falsas se “filtren” al público”. Luego, lanzó la polémica pregunta retórica:

¿Estamos viviendo en la Alemania Nazi?”

Desde Rusia han desmentido todo tipo de acusaciones, y esta vez, Trump parece alinearse con Rusia, como afirma Independent, al citar la declaración de Dmitri Petrov, portavoz del presidente ruso, Vladimir Putin, que declaró que el reporte es una “completa y total fabricación”.

Las declaraciones del presidente electo no carecen de importancia en la medida en que las relaciones entre Estados Unidos y Rusia se encuentran en un momento especialmente tenso, después de que desde suelo norteamericano se acusó a algunos agentes de la potencia europea de infiltrarse en la campaña presidencial del año pasado a favor del magnate republicano.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.